El Ayuntamiento culmina tres importantes actuaciones de mejora urbana
Las reurbanizaciones de Bustinduitarren, Mutiola y el paseo entre Mekola y San Juan han permitido eliminar barreras arquitectónicas, renovar infraestructuras y transformar espacios públicos para hacerlos más accesibles, seguros y funcionales. Las actuaciones han permitido eliminar barreras arquitectónicas, renovar redes de servicios, ampliar itinerarios peatonales y crear espacios públicos más cómodos y seguros para vecinos y vecinas de distintos barrios.
El Ayuntamiento de Eibar ha finalizado en los últimos meses tres importantes actuaciones de reurbanización en distintos puntos de la ciudad, consolidando su apuesta por la mejora continua de los barrios y la creación de espacios públicos más accesibles, seguros y adaptados a las necesidades actuales de la ciudadanía. En conjunto, las intervenciones han supuesto una inversión de cerca de 1,5 millones de euros y han permitido renovar de forma integral tres entornos estratégicos del municipio.
Las actuaciones desarrolladas en la calle Bustinduitarren, la calle Mutiola y el paseo peatonal entre Mekola y San Juan responden a una misma filosofía de trabajo: mejorar la calidad de vida de los vecinos y vecinas mediante la eliminación de barreras arquitectónicas, la modernización de las infraestructuras urbanas y la recuperación de espacios públicos más cómodos, amables y sostenibles.
La intervención de mayor envergadura ha sido la reurbanización de la calle Mutiola, que ha contado con un presupuesto de 628.701,20 euros. La actuación ha permitido transformar completamente un ámbito de aproximadamente 1.350 metros cuadrados mediante la reorganización del tráfico, la ampliación de las aceras hasta cumplir con los criterios de accesibilidad, la creación de nuevos itinerarios peatonales y la ordenación de las zonas de aparcamiento, con nueve plazas para vehículos, una de ellas reservada para personas con movilidad reducida.
Asimismo, la plaza central del barrio ha sido completamente renovada para convertirla en un espacio más abierto y funcional, incorporando nuevo mobiliario urbano, juegos infantiles, zonas ajardinadas y áreas de estancia para favorecer la convivencia vecinal. Paralelamente, se han modernizado las redes de abastecimiento de agua, saneamiento, telecomunicaciones y alumbrado público, dotando al entorno de unas infraestructuras preparadas para las necesidades futuras.
En la calle Bustinduitarren, el Ayuntamiento ha destinado 352.076,17 euros a una actuación que ha permitido resolver uno de los principales problemas de accesibilidad existentes en este tramo de la vía. El fuerte desnivel dificultaba el acceso a los portales comprendidos entre los números 8 y 20, especialmente para personas con movilidad reducida, mayores o familias con carritos infantiles.
Las obras han consistido en la ampliación de la acera mediante la ejecución de una rampa continua accesible, complementada con una zona escalonada junto a las fachadas, garantizando así un itinerario peatonal cómodo y seguro. Además, se ha renovado completamente la pavimentación, se han sustituido las redes de abastecimiento y saneamiento, se han soterrado líneas eléctricas y de telecomunicaciones, se han instalado nuevas barandillas y mobiliario urbano y se han habilitado 25 plazas de aparcamiento, una de ellas adaptada para personas con movilidad reducida. La actuación ha incluido igualmente una mejora de la señalización y de la seguridad vial del conjunto de la calle.
Por su parte, la reurbanización del paseo que conecta Mekola y San Juan ha supuesto una inversión de 433.269,19 euros, permitiendo renovar uno de los principales ejes peatonales de la ciudad. La actuación ha incluido la sustitución integral del pavimento, la mejora de la accesibilidad mediante la eliminación de pequeños desniveles, la instalación de nuevo mobiliario urbano y jardineras y la renovación de las infraestructuras subterráneas de saneamiento, abastecimiento y drenaje de aguas pluviales.
La intervención, además, ha requerido una importante coordinación técnica debido a la afección del ámbito por el dominio ferroviario de Euskotren, circunstancia que ha sido resuelta sin comprometer el desarrollo de las obras y manteniendo en todo momento los accesos a viviendas y comercios.
El alcalde de Eibar, Jon Iraola, ha destacado que estas actuaciones "son un ejemplo del modelo de ciudad por el que estamos apostando. La transformación de Eibar no pasa únicamente por grandes proyectos, sino también por intervenir allí donde los vecinos y vecinas desarrollan su vida cotidiana. Cada acera que ampliamos, cada barrera arquitectónica que eliminamos y cada espacio público que recuperamos supone una mejora directa en la calidad de vida de la ciudadanía".
Iraola ha señalado además que "estas tres actuaciones representan una inversión cercana a millón y medio de euros destinada íntegramente a mejorar nuestros barrios. Seguiremos trabajando con la misma intensidad para modernizar todos los rincones de Eibar, escuchando las necesidades del vecindario y priorizando aquellas actuaciones que hagan de nuestra ciudad un lugar más accesible, más seguro y más amable para todas las personas".
Por su parte, el concejal de Obras, Pedro Escribano, ha explicado que "detrás de cada una de estas intervenciones existe un importante trabajo técnico orientado a resolver problemas concretos y a preparar la ciudad para el futuro. Además de renovar pavimentos o ampliar aceras, estas obras permiten sustituir infraestructuras que llevaban décadas en servicio, mejorar las redes municipales y optimizar la movilidad tanto peatonal como rodada".
Escribano ha añadido que "la inversión en mantenimiento y regeneración urbana es una de las herramientas más eficaces para conservar la calidad de nuestros espacios públicos. Son actuaciones que tienen un impacto inmediato en la vida diaria de la ciudadanía y que contribuyen a construir una ciudad más moderna, funcional y preparada para los próximos años".
Con la finalización de estos tres proyectos, el Ayuntamiento continúa avanzando en su estrategia de regeneración urbana, basada en la mejora progresiva de los barrios, la accesibilidad universal y la renovación de las infraestructuras municipales, consolidando una ciudad más cómoda, cohesionada y adaptada a las necesidades de las generaciones presentes y futuras.