Eibar refuerza su estrategia de empleo con formación, innovación y políticas inclusivas
La ciudad combina su tradición industrial con oportunidades en servicios, digitalización y emprendimiento. La coordinación entre Ayuntamiento, empresas y agentes locales fortalece la empleabilidad y la cohesión social.
Eibar afronta un escenario laboral y demográfico que requiere un enfoque adaptado a la realidad del municipio. Con 27.540 habitantes, un 25% de ellos mayores de 65 años, y un 15,4% de población extranjera procedente de más de 80 nacionalidades, la ciudad registra un envejecimiento poblacional avanzado y un relevo generacional limitado. En los últimos años, se han producido 5.750 salidas del mercado laboral frente a 3.074 incorporaciones, lo que evidencia la necesidad de políticas que faciliten la renovación de la población activa y la integración de colectivos diversos.
El perfil de las personas desempleadas muestra una amplia diversidad de formación y experiencia. Del total de personas en búsqueda activa de empleo (BAE), el 43% cuenta con formación profesional, mayoritariamente de grado superior; un 38% posee estudios universitarios y otro 38% tiene estudios hasta la ESO. Entre quienes carecen de formación, el 86% ha nacido fuera de España, y existen numerosos casos de títulos obtenidos en otros países sin homologar. Las mujeres desempleadas presentan un nivel formativo ligeramente superior, con un 14% con estudios universitarios frente al 10% de los hombres. En cuanto a los sectores de actividad anteriores, el 62% de las personas desempleadas proviene de servicios —principalmente comercio, salud, cuidados y limpieza en el caso de las mujeres, mientras que el 33% procede de industria y hostelería, principalmente entre los hombres.
La estabilidad laboral y la movilidad constituyen retos adicionales. El 41% de los últimos empleos tuvo una duración inferior a un año y un 21% de las personas no está dispuesta a desplazarse fuera de Eibar. Entre las mujeres, el 38% limita su búsqueda a la ciudad o alrededores, principalmente por motivos de conciliación, aunque el 79% tiene disponibilidad inmediata frente al 90% de los hombres. Estas cifras ponen de relieve la necesidad de políticas activas adaptadas a la realidad local, que combinen formación, movilidad y conciliación laboral.
Eibar mantiene un tejido empresarial sólido, con predominio del sector servicios, que representa la mayoría de los empleos y el Valor Añadido Bruto, mientras que la industria, con un peso del 33% de los desempleados, sigue siendo un pilar estratégico. La ciudad cuenta con una tradición industrial de precisión y un tejido de PYMEs comprometidas, experiencia en FP dual y formación para el empleo, y una gobernanza estable que permite la coordinación entre Ayuntamiento y empresas. La oferta formativa técnica incluye centros como Armeria Eskola y Uni Eibar-Ermua, que ofrecen programas en mecatrónica, robótica, digitalización industrial, comercio internacional, informática, ciberseguridad y animación deportiva. Además, la Universidad del País Vasco aporta formación en energías renovables y redes eléctricas inteligentes, fortaleciendo la especialización técnica y profesional.
El Ayuntamiento ha identificado once retos estratégicos que orientarán las políticas de desarrollo económico y empleo. Entre ellos destacan la conexión entre empresas y centros de formación, la formación inclusiva y digital, el relevo generacional, la coordinación entre agentes, la actualización de la imagen de Eibar, el fomento de vivienda asequible, la creación de espacios para emprendedores, la inclusión de migrantes, la regeneración urbana y turística y el apoyo al sector primario.
El alcalde de Eibar, Jon Iraola, ha subrayado la importancia de estas acciones: “En Eibar tenemos claro que el empleo es el motor del desarrollo y la cohesión social. Nuestro objetivo es que cada persona, independientemente de su edad, género o lugar de origen, pueda encontrar oportunidades laborales que le permitan crecer profesionalmente sin tener que salir de la ciudad. Para ello estamos trabajando en estrecha colaboración con empresas, centros formativos y agentes locales para garantizar que la formación que ofrecemos se adapte a las necesidades reales del mercado y que los itinerarios de inserción laboral sean efectivos y personalizados. Sabemos que la retención de talento joven, la inclusión de la población migrante y la promoción de la igualdad de oportunidades son desafíos complejos, pero estamos convencidos de que con planificación estratégica y coordinación podemos transformar estos retos en oportunidades reales que beneficien a toda la ciudadanía”.
La concejala de desarrollo económico, empleo e innovación, Vanesa Hortas, ha añadido que “nuestro enfoque combina la experiencia de Eibar en industria de precisión con nuevas oportunidades en servicios, digitalización y emprendimiento. Estamos diseñando programas de formación inclusiva y adaptable, con especial atención a mujeres, jóvenes y población migrante, integrando competencias digitales, idiomas y acompañamiento personalizado. Además, trabajamos para facilitar la conciliación y la movilidad laboral, reconociendo que muchas personas no pueden desplazarse fuera del municipio. La meta es que cada persona tenga acceso a un empleo de calidad y estable, que aproveche sus capacidades y fomente su desarrollo profesional. Queremos que Eibar sea un lugar donde la formación, la innovación y la experiencia laboral se conjuguen para fortalecer el tejido productivo y ofrecer oportunidades sostenibles a todos los habitantes, asegurando que la ciudad siga siendo competitiva, moderna y socialmente cohesionada”.
El análisis estratégico de Eibar resalta fortalezas como la tradición industrial, las PYMEs comprometidas, la experiencia en FP dual y la gobernanza estable. Entre las debilidades se incluyen la brecha de género, la escasa representación femenina en STEM, el envejecimiento y un nivel formativo limitado. Entre las oportunidades destacan la reindustrialización inteligente, la inmigración activa, la digitalización y la creación de nuevos nichos de empleo en servicios avanzados y economía de cuidados. Las amenazas incluyen la escasez de perfiles técnicos, la competencia territorial por talento, la pérdida de peso industrial y la exposición a ciclos industriales globales y regulaciones externas.
Con este enfoque, Eibar busca reforzar la empleabilidad, fomentar un empleo de calidad, mejorar la inclusión laboral y garantizar que la ciudad continúe siendo competitiva, innovadora y capaz de retener talento en el largo plazo.