Eibar pondrá en marcha en marzo a sus nuevos "auzozainas" para acercar la seguridad a los barrios
Una apuesta por la proximidad y la atención directa a los vecinos y vecinas. Cuatro policías de barrio cubrirán zonas estratégicas para mejorar la convivencia y la seguridad urbana.
El Ayuntamiento de Eibar dará un paso más hacia una seguridad cercana y de proximidad con la ciudadanía a partir de marzo, cuando entrarán en funcionamiento los nuevos auzozainas, los policías de barrio que velarán por la convivencia y la atención directa a los vecinos y vecinas.
Esta figura, muy apreciada por la población, permite un contacto continuo entre la Policía Local y los distintos barrios de la ciudad, fomentando una comunicación fluida y un conocimiento más profundo de las necesidades de cada zona. Cada uno de los cuatro nuevos auzozainas se asignará a una área específica: Amaña-Legarre, Urki-Ipurua, Jardiñeta-Zona Este y Zona Centro, garantizando así cobertura integral en toda la ciudad.
“El objetivo es que Eibar sea una ciudad más cercana y segura, donde la gente sepa que hay alguien que escucha, asesora y actúa rápidamente ante cualquier incidencia”, ha explicado el alcalde, Jon Iraola. “No se trata solo de vigilar, sino de acompañar a la ciudadanía en su día a día, apoyando a comercios, escuelas, colectivos sociales y vecinos en la resolución de problemas cotidianos.”.
Los auzozainas cuentan con nuevas competencias y un modelo de patrullaje adaptado a la proximidad: patrullan a pie y en moto, lo que les permite interactuar directamente con la ciudadanía y responder de forma ágil ante cualquier situación. Además de prevenir delitos, su labor incluye la detección temprana de problemas urbanos, la atención a colectivos vulnerables y la identificación de deficiencias en el espacio público.
Para que sean fácilmente reconocibles, estos agentes llevarán un distintivo especial y estarán presentes en puntos estratégicos de cada barrio, como entradas y salidas de centros educativos, parques infantiles, mercados o zonas de mayor afluencia de personas.
“Gracias a su presencia constante en el barrio, podemos anticiparnos a los problemas antes de que se agraven y coordinar soluciones de forma rápida y eficiente”, ha añadido el alcalde. “Su labor es un puente entre la ciudadanía y el Ayuntamiento, y su proximidad nos permite mejorar la calidad de vida de todos los eibarreses y eibarresas.”
Con esta incorporación, Eibar refuerza un modelo de seguridad que combina prevención, proximidad y colaboración, consolidando la confianza de la ciudadanía en su Policía Local y fortaleciendo los lazos con cada barrio de la ciudad.
En otro orden de cosas, el Ayuntamiento ya ha anunciado que en los próximos meses se comenzará con la instalación paulatina de cámaras de tráfico en distintos puntos estratégicos de la ciudad, incluidas sus entradas y salidas, lo que vendrá a reforzar la propia seguridad vial dentro del municipio, a la vez que permitirá conocer y controlar, en su caso, los vehículos que acceden al municipio. Esta medida redundará en una mejora de la vigilancia urbana y la prevención de delitos, con una inversión de 600.000 euros.