Alrededor de trescientas propuestas han planteado al Ayuntamiento las más de 400 personas que han participado en las reuniones de barrio de este año

27/11/2017
La limpieza de las calles, la accesibilidad a los barrios, los problemas de tráfico y de aparcamiento, la seguridad vial o los ruidos son algunos de los asuntos más planteados por los/as vecinos/as en las diferentes zonas de la ciudad.

Una nueva ronda de reuniones de los responsables municipales con el vecindario de cada zona y barrio de Eibar se ha saldado con la presentación de alrededor de trescientas propuestas, sugerencias o quejas durante los siete encuentros, celebrados del 7 al 22 de noviembre, en los que han tomado parte más de cuatrocientos vecinos y vecinas. Los/as responsables municipales hacen un balance positivo, tanto en cuanto a participación vecinal como en cuanto a la presentación de propuestas, que han aumentado en número respecto al pasado año, y que servirán de guía y referencia para la adopción de medidas por parte del Ayuntamiento.

Al igual que ha ocurrido en los últimos años, algunos de los temas que surgen en las reuniones, y que más preocupan a la ciudadanía, se repiten en los diferentes puntos de la ciudad. Es el caso de la mejora de la limpieza de las calles en general, un aspecto que incluye desde la limpieza viaria a la recogida de residuos o la poda de árboles y retirada de zarzas, con incidencia de las quejas sobre la presencia de heces de perros y bolsas de basura en la vía pública. Muchas de ellas, cuestiones ligadas directamente a la falta de civismo de algunos/as de los/as ciudadanos/as. También sale a colación en la mayoría de los barrios cuestiones relacionadas con el tráfico y los aparcamientos, la accesibilidad, así como la conveniencia de adoptar nuevas medidas de mejora de la seguridad vial.

Por barrios, en la reunión de la denominada zona baja, en la que se integran las calles Karmen, Txonta, Iparragirre y Barrena entre otras, se plantearon temas como la mejora del mantenimiento de zonas urbanas, medidas para el aumento de la seguridad vial o la necesidad de adoptar medidas para mejorar la accesibilidad. En Legarre, se repiten cuestiones como el mantenimiento y limpieza de las calles, la mejora de los accesos o el incremento del alumbrado en las calles.

En la zona centro, el vecindario pide de forma mayoritaria, al igual que en los últimos años, que se reduzca el nivel de ruidos, tanto el generado por la actividad de los bares como el derivado del funcionamiento, en especial a horas tempranas, de las máquinas de la limpieza viaria. Y también se cita el ruido generado por el paso del ferrocarril.

En lo que respecta a la zona centro-baja, en la que se contemplan calles como Jardiñeta, Matsaria, Estaziño y Arragueta, entre otras, las propuestas mayoritarias se orientan en la línea de mejorar la accesibilidad al barrio de Jardines (los vecinos preguntaron sobre la situación del proyecto de ascensor público al barrio), el problema del aparcamiento, las obras de Errebal, o la necesidad de mejorar algunos aspectos relacionados con la recogida selectiva de residuos.

En Amaña, las principales preocupaciones tienen su origen en los problemas del tráfico y de la accesibilidad peatonal o la limpieza de algunas zonas, si bien también preguntaron los/as vecinos/as por un episodio puntual de turbidez del agua de la red. Asimismo, mostraron su inquietud por la posible apertura, en un local del centro del barrio, de un establecimiento de almacenamiento y venta de material pirotécnico. En la reunión de Ipurua, surgieron temas como la limpieza, poda de matorrales o adecentamiento de algunos puntos, la necesidad de mejorar la seguridad vial, en aspectos como los pasos de peatones, o la limpieza de grafitis o heces de perros.

Finalmente, en la zona de Urki se planteó la limpieza de algunas calles, la suciedad existente en las escaleras de Txikito de Eibar hacia Txantxa Zelai, los problemas de tráfico, con atascos en el barrio, dobles filas y puntos de paso de vehículos estrechos. También propusieron la mejora de las aceras y de los accesos mecánicos, y preguntaron por la mejora de la accesibilidad al barrio desde la zona de Bidebarrieta.

Todas las propuestas, quejas o sugerencias planteadas en estas reuniones serán ahora estudiadas por el equipo de gobierno y por los/as técnicos/as municipales y, si de su análisis se desprende viabilidad y necesidad se incluirán en la planificación de los próximos años. Asimismo, durante las reuniones, el alcalde Miguel de los Toyos recordó a los/as asistentes de que, en breve, se va a poner en marcha un proceso de presupuestos participativos por barrios, mediante el que la ciudadanía tendrá la oportunidad de participar en las decisiones referentes al destino de una parte del presupuesto municipal para actuaciones en sus barrios.

A través de este proceso, la ciudadanía eibarresa decidirá de forma directa cómo se invierten 800.000 euros de los presupuestos municipales de 2018, una cantidad que será distribuida de forma equitativa, en función de los habitantes residentes en cada zona, entre los ocho núcleos poblacionales en los que se ha dividido el municipio.