¿Sabías que el quiosco de la plaza de Untzaga fue colocado en 1959?
Los quioscos de prensa nacieron a finales del siglo XIX, con el cambio de usos de la sociedad digital estos puntos de venta han ido transformándose y en algunos casos desapareciendo del paisaje de nuestra ciudad.
En el año de 1957 el Ayuntamiento de Eibar realizó un concurso público para la instalación de dos quioscos en la vía pública por concesión administrativa: uno situado en la Plaza de Untzaga y un segundo en la Plaza del Mercado.
El contrato fue adjudicado a la empresa Publicidad Llave con domicilio en Madrid poseedora en exclusiva del modelo registrado nueva columna-quiosco publicitaria y de servicios públicos y su presupuesto alcanzó la cifra de 125.000 pesetas.
Según cita la misma empresa “este modernísimo sistema de servicios públicos no existían en ningún otro país extranjero y había sido declarado de utilidad por el Ministerio de Información y Turismo”.
El proyecto no necesitó ninguna obra de fábrica. La Columna quiosco era de estructura metálica, revestida de lunas policromadas y con molduras de un moderno plástico, constituyendo un recinto enteramente prefabricado.
El Ayuntamiento aprueba el proyecto el 28 de noviembre de 1957. Don Luis Palacios Montejo, Alcalde de Ayuntamiento de Eibar, firma un contrato administrativo de concesión para la instalación del quiosco a favor de la empresa Publicidad Llave de Madrid.
El 18 de enero de 1958 Ramón Muñoz Chao, vecino de Eibar, en nombre de dicha empresa, deposita en el Ayuntamiento de Eibar la cantidad de 5.400 pesetas en concepto de fianza reglamentaria exigida para la concesión administrativa.
El 1 de septiembre de 1959 el Quiosco de publicidad además de publicidad comercial y cinematográfica exponía notas sobre la cartelera de espectáculos, horarios de trenes y turno de guardia de farmacias. El mismo quiosco ofrecía además servicios de teléfono público y buzón de correos.
A pesar de sus cambios de ubicación, siempre ligados a la Plaza de Untzaga, el quiosco, hoy en día, sigue siendo testigo del ir y venir de los eibarreses.