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Diagnóstico del euskera en Eibar: luces y sombras de los últimos 10 años, y situación actual

20/05/2026
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Con la llegada de 2025 se finalizó la vigencia del plan estratégico del euskera que estuvo en marcha en Eibar desde el año 2016 (Eibarko Hiria: Plan estratégico del euskera 2016 – 2025). Dicho plan estratégico se creó tomando como base el ESEP (Plan de acción para la promoción del euskera), y ha sido uno de los pilares de las acciones, iniciativas y proyectos realizados en Eibar durante los últimos diez años en favor de la promoción y normalización del euskera.

Así, el Ayuntamiento de Eibar y Akebai desarrollaron en otoño de 2025 un proceso participativo de diagnóstico y valoración para recoger opiniones y percepciones sobre el trabajo realizado en los últimos diez años, así como para escuchar qué piensan los ciudadanos y ciudadanas,  y los colectivos y agentes de Eibar sobre la situación actual del euskera. El proceso se llevó a cabo con la colaboración de Ahize-AEK, y se ha basado en la participación de la ciudadanía, agentes sociales, representantes municipales y personal técnico.

El diagnóstico reconoce el trabajo realizado en favor del euskera en Eibar durante los últimos años y, al mismo tiempo, pone sobre la mesa varios retos de cara al futuro. En Han participado en la encuesta 114 personas, se han recogido aportaciones de 428 jóvenes, y se han realizado 12 entrevistas en profundidad y las reflexiones surgidas en diversas mesas de trabajo. La información recopilada será una de las bases y puntos de partida del nuevo plan estratégico del euskera que se diseñará y pondrá en marcha para el periodo 2026 - 2035.

Fortalezas del trabajo realizado en los últimos años

El diagnóstico ha mostrado que el conocimiento del euskera en Eibar ha seguido una tendencia ascendente en los últimos años. Actualmente, el 53 % de los eibarreses y eibarresas es euskaldun y el 19 % casi-euskaldun; es decir, el 72 % tiene algún conocimiento de euskera. También es destacable el aumento de la euskaldunización de adultos: el número de personas matriculadas en los dos euskaltegis de Eibar ha crecido de forma constante en los últimos años (por ejemplo, en el curso 2021/22 fueron 305 personas y en el curso 2024/25 fueron 415).

Los y las participantes en el proceso han realizado una valoración positiva de varias iniciativas desarrolladas en los últimos años. Entre las acciones mejor valoradas se encuentran Euskaraldia, las oportunidades para aprender euskera dirigidas a adultos, el Día del Euskera y la propia plataforma Akebai.  El trabajo realizado por esta plataforma, en general, ha recibido diversas valoraciones positivas:  se reconoce que ha servido para unir y tejer redes entre los agentes del municipio, y algunos han señalado que en determinados momentos ha tenido un peso significativo en la dinámica del pueblo.

A lo largo del diagnóstico se ha mencionado en repetidas ocasiones el trabajo realizado por las asociaciones locales, el movimiento en favor del euskera y las redes de voluntariado. Se han citado como motores importantes a favor del euskera la actividad de ...eta kitto!, Euskara Elkartea o el compromiso de numerosos agentes culturales y deportivos del municipio (como Club Deportivo Eibar, Arrate Kultur Elkartea o varios equipos deportivos).

Asimismo, la implicación del ayuntamiento también ha sido valorada de forma positiva: se ha destacado el aumento de la oferta en euskera, la promoción de programas dirigidos a niños y jóvenes, el desarrollo de planes de uso dentro del ayuntamiento o la obtención del Bikain ziurtagiria entre los trabajos realizados durante la última década.

Retos y líneas de trabajo de cara al futuro

El diagnóstico ha identificado, sin embargo, un reto principal de forma clara: la brecha existente entre el conocimiento y el uso del euskera. Muchos han destacado que cada vez más gente sabe euskera, pero que eso no tiene el mismo reflejo en el uso en la calle. De hecho, según la última medición de uso en la calle (Soziolinguistika Klusterra, 2021), el uso del euskera en la calle en Eibar es del 13%, y este ámbito ha mostrado una tendencia descendente respecto a años anteriores.

Otras preocupaciones que han aparecido frecuentemente en las mesas de trabajo y entrevistas son la inercia social hacia el castellano, las dificultades para iniciar la conversación en euskera y el denominado “estrés lingüístico”: vergüenza, falta de seguridad o miedo a generar situaciones incómodas por hablar en euskera. Muchas personas han señalado que la presencia de una sola persona castellanohablante suele provocar el cambio de lengua, y que resulta especialmente difícil dar la vuelta a ese hábito.

Por otro lado, el ocio, la juventud y la transmisión familiar han aparecido como ámbitos prioritarios de cara al futuro. Según las personas participantes, es necesario hacer un esfuerzo especial para fomentar el uso del euskera en el ocio, la oferta cultural, el deporte y el entorno digital. También se ha subrayado la necesidad de trabajar el prestigio y la motivación hacia el euskera entre la juventud.

El diagnóstico también recoge el impacto de la migración. En los últimos años ha aumentado el número de personas llegadas del extranjero, y uno de los principales retos de futuro será acercar el euskera a las personas recién llegadas como herramienta de integración y arraigo. Del proceso de diagnóstico se concluye que ese interés y deseo están bastante extendidos, pero que se necesitan más recursos, estructuras, apoyo y acompañamiento para convertirlo en una realidad.

También han salido a relucir otras preocupaciones: la débil presencia del euskera en el comercio y la hostelería, el predominio del castellano en el entorno digital y las redes sociales, el debilitamiento de la transmisión familiar o la reducción de la oferta de ocio en euskera a partir de ciertas edades.

Conclusiones generales

El proceso de diagnóstico ha mostrado que en Eibar se ha realizado un gran trabajo durante estos últimos diez años en favor de la promoción y normalización del euskera, y que la ciudadanía reconoce ese trabajo. Sin embargo, una de las conclusiones más destacadas ha sido que ha llegado el momento de dar nuevos pasos en el uso, la motivación-sensibilización y la perspectiva integradora del euskera.

Las personas, colectivos y agentes que han participado en el proceso y han hecho sus aportaciones consideran, en general, que el camino que tenemos por delante está lleno de retos. Gracias al trabajo realizado en los últimos años, puede decirse que ese camino cuenta con una base sólida, pero será imprescindible seguir avanzando todos y todas juntos/as y mirando hacia los mismos objetivos. Por ello, tendrá una importancia fundamental en los próximos años reforzar e impulsar la colaboración existente entre instituciones, agentes locales y ciudadanía, abrir nuevas vías y oportunidades, y hacer llegar la responsabilidad y la implicación en la normalización del euskera al conjunto de las y los eibarreses.