El Gobierno de España y el Ayuntamiento inauguran la ‘Ciudad de Eibar’ como Lugar de Memoria Democrática
En un acto institucional celebrado este martes se ha descubierto la placa conmemorativa que señala como Lugar de Memoria Democrática la primera localidad donde se proclamó la Segunda República española el 14 de abril de 1931.
El Gobierno de España y el Ayuntamiento de Eibar han descubierto esta mañana la placa conmemorativa que declara la Ciudad de Eibar como Lugar de Memoria Democrática, reconocimiento que fue publicado el pasado lunes, 6 de abril, en el Boletín Oficial del Estado. El acto ha estado presidido por el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, al que le une una especial vinculación con Eibar por su condición de nieto de Gregorio Bustinduy, concejal de la localidad guipuzcoana en el momento de la proclamación de la Segunda República el 14 de abril de 1931. Al ministro le han acompañado el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez; el alcalde de Eibar, Jon Iraola; la delegada del Gobierno en el País Vasco, Marisol Garmendia; y el director de Gogora, Alberto Alonso, además de otras autoridades, representantes institucionales y asociaciones memorialistas de la ciudad.
El acto institucional ha querido honrar a la Ciudad de Eibar como símbolo de la lucha por las libertades, la democracia y el constitucionalismo frente a la barbarie de la guerra y la represión. No en vano, tras el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 se convirtió en objetivo estratégico y simbólico de la ofensiva sublevada, sufriendo bombardeos sistemáticos e indiscriminados que causaron numerosas víctimas civiles y devastación urbana. Se ha descubierto una placa conmemorativa en la plaza Unzaga, lugar de encuentro de las ciudadanas y ciudadanos de la localidad guipuzcoana que alberga el ayuntamiento de la ciudad
En su intervención, Pablo Bustinduy ha señalado que “es un honor para mí acudir a este homenaje en el 95 aniversario de la proclamación de la República. Aquel 14 de abril de 1931 está hoy más vivo que nunca y es un deber democrático estar aquí para conmemorarlo”.
El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha señalado que “nos encontramos en un momento, como en otras fases de la historia, en el que las sociedades tienen que elegir si resignarse a la reacción, a los cantos de sirena de la ultraderecha y aceptar, como si fuera inevitable, la victoria de la ultraderecha. O, por otro lado, tenemos la rebeldía. La rebeldía del 14 de abril. La rebeldía republicana. La rebeldía de las sociedades que dicen basta, que tejen alianzas entre diferentes para transformar la realidad. La rebeldía de los que quieren ganar, gobernar y mejorar la vida de la gente. Este es el legado que nos deja el 14 de abril y esta es nuestra obligación. Intentaron borrar este legado con 7.000 kilos de bombas, pero aquí estamos. Aquí seguimos”.
Por su parte, el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, ha puntualizado que “la ciudad de Eibar ha sido declarada lugar de memoria por dos hechos de singular importancia: por un lado, ser los primeros de España en proclamar el régimen democrático de la II República, y, por otro, por haber sufrido su población los intensos bombardeos del ejército sublevado y sus apoyos internacionales de la Alemania nazi y la Italia fascista contra la II República”.
A su juicio, “esta declaración ha de servir para que el pueblo de Eibar y su gente joven se sientan orgullosos/as de ser símbolo de la lucha por las libertades, la democracia y el constitucionalismo frente a la barbarie de la guerra y la dictadura”.
El alcalde de Eibar, Jon Iraola, ha valorado el reconocimiento de la ciudad como Lugar de Memoria Democrática como un “hito de justicia histórica” que pone en valor el papel de Eibar en la proclamación de la II República en 1931.
Iraola ha subrayado que este reconocimiento “honra a una ciudad que fue protagonista en un momento clave de nuestra historia, pero que también sufrió duramente las consecuencias de la Guerra Civil”, recordando el impacto que el conflicto tuvo en la población y el tejido urbano de la villa.
Asimismo, ha destacado que este nombramiento supone “una responsabilidad colectiva para preservar y transmitir la memoria democrática a las nuevas generaciones”, reforzando el compromiso de Eibar con los valores de libertad, convivencia y democracia.
La colocación de la placa conmemorativa forma parte de las medidas de difusión e interpretación previstas por la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, que desarrollará mecanismos institucionales para integrar este lugar de memoria en los circuitos internacionales que respondan a situaciones de construcción de memoria democrática semejantes. Esta señalización permitirá identificar a Eibar como Lugar de Memoria Democrática y facilitar su conocimiento por parte de la ciudadanía y de las personas que visitan la ciudad.
Inventario de Lugares de Memoria Democrática
Con este acto, la Ciudad de Eibar se incorpora al Inventario estatal de Lugares de Memoria Democrática, formando parte de la red de espacios destinados a la preservación y difusión de la memoria histórica y democrática en el conjunto del Estado. Euskadi cuenta además con otros espacios reconocidos en el Inventario Estatal de Lugares de Memoria Democrática, como el espacio urbano de Gernika-Lumo, que incluye la Casa de Juntas y otros enclaves vinculados al bombardeo del 26 de abril de 1937; el conjunto del casco urbano de Eibar, declarado por su relevancia histórica durante la y por los bombardeos sufridos en 1937; el Puente Avenida de Irun, enclave por donde huyeron civiles y militares republicanos hacia Francia, convirtiéndose en el punto de paso de la primera gran oleada de refugiados de la Guerra de España (1936-39); y la Iglesia de San Francisco de Asís de Vitoria-Gasteiz, escenario de los sucesos del 3 de marzo de 1976.
Estos espacios vascos han sido incorporados al Inventario Estatal conforme a lo establecido en el artículo 51 de la Ley 20/2022, de Memoria Democrática, que regula la catalogación de aquelloslugaresdonde se produjeron hechos de singular relevancia para la memoria democrática, la defensa de los derechos y libertades y la preservación de la memoria colectiva.
Defensa de la legalidad y objeto de represión
La ciudad de Eibar reúne los fundamentos para su reconocimiento como Lugar de Memoria Democrática, al haber sido escenario tanto de la defensa activa de la legalidad republicana como de graves vulneraciones del derecho internacional humanitario. Primera ciudad en proclamar la Proclamación de la Segunda República española, simbolizó el compromiso ciudadano con la democracia y el constitucionalismo.
Tras el golpe de Estado del 18 de julio de 1936, permaneció leal al Gobierno legítimo y se convirtió en objetivo estratégico y simbólico de la ofensiva sublevada, sufriendo bombardeos sistemáticos e indiscriminados –incluidos ataques de «bombardeo de alfombra» y el uso de bombas incendiarias por parte de la aviación alemana e italiana– que causaron numerosas víctimas civiles y devastación urbana.
Estos ataques, enmarcados en la ofensiva que culminó con hechos como el Bombardeo de Guernica, constituyen crímenes de lesa humanidad por dirigirse contra la población civil y utilizar el terror como instrumento de guerra.
La combinación de resistencia democrática y represión violenta convierte a Eibar en un símbolo singular de la lucha por las libertades y en un espacio cuya preservación resulta esencial para la memoria colectiva y la defensa de los derechos humanos.