El Ayuntamiento realizaba un estricto control de la leche que vendían las baserritarras en las plazas de mercado de Eibar.

31/03/2020

Las marmitas de leche tenían una placa con un número. Aquí podéis ver una de aquellas placas.

Esta era una de las labores del veterinario local: ir a los dos mercados, al de Errebal y al de Ipurua, coger una muestra de leche de las marmitas y analizarla. Y no tenemos que remontarnos muy atrás en el tiempo: ese control se llevó hasta los años ochenta del pasado siglo. Muchas mujeres baserritarras de Eibar aún lo recordarán.

Las funciones del veterinario en el mercado de abastos se reflejan en las Ordenanzas Municipales y aún siguen vigentes:

"El Ayuntamiento, a través del Veterinario titular llevará a cabo la inspección de las carnes, pescados, tocinos y demás artículos alimenticios destinados a la venta, sellando las primeras. La inspección se llevará a cabo todos los días en las horas o momentos que crea conveniente. El Veterinario titular inutilizará convenientemente y en el acto, valiéndose del personal subalterno, los artículos destinados a la venta que se hallen en malas condiciones, dando cuenta a los Corporativos, Órganos de Gobierno y técnicos responsables de la competencia municipal de Mercados y Abastos, dia­riamente de los artículos inutilizados."

La placa azul con la inscripción “Leches” nos da cuenta del control municipal  que se ejercía  sobre  la venta directa de leche en las plazas de mercado de nuestro pueblo.

Chapa de control de la venta de leche (1974)

Chapa de control de la venta de leche (1974)

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