Una ordenanza que regulará los locales de jóvenes

18/02/2013
El Ayuntamiento de Eibar contará en los próximos meses con una nueva ordenanza que regulará los locales de ocio para jóvenes. El documento establece unos requisitos mínimos que los locales de ocio deben cumplir para respetar las condiciones mínimas necesarias de seguridad e higiene, y eviten todo tipo de molestias y riesgos para los propios usuarios y para el vecindario.

El texto ya está redactado y ahora se va a abrir  el plazo de un mes para recibir aportaciones ciudadanas. El documento estará disponible en los próximos días en la página web del Ayuntamiento (www.eibar.net), Pegora, Departamento de Urbanismo y Gazteleku municipal.

Todos los locales ubicados en el término municipal de Eibar deberán cumplir esta normativa, cualquiera que sea el momento en el que iniciaron su actividad. Para proceder a la regularización de los locales de ocio, se establecerá un periodo de un año a partir del momento en que se apruebe la normativa de tal manera que los usuarios puedan presentar la documentación necesaria. 

En palabras del concejal de urbanismo,Eneko Andueza, “éste era un ámbito que el Ayuntamiento tenía que regular porque existen quejas de algunos vecinos. Hasta ahora, para estos casos seguíamos un protocolo de actuación establecido, pero la realidad es que este tipo de locales están proliferando y hay que regularlos para garantizar la convivencia”.

En la ordenanza se regulan cuestiones como el horario que deben cumplir, el volumen máximo de la televisión y aparatos de música, o la distancia existente entre las puertas de acceso de dos locales. Además, deberán suscribir una póliza de seguro de responsabilidad civil. 

Las sanciones por incumplimiento podrán ir desde un apercibimiento, la clausura temporal y parcial de las instalaciones, hasta una multa de 300€ en adelante. En caso de conflictos motivados por ruidos, olores y otras molestias entre la actividad del local y el vecindario del edificio, el Ayuntamiento podrá recurrir como alternativa a la sanción a un mediador entre ambas partes, destinado a la intermediación, la resolución de los conflictos y a la mejora de la convivencia. También se ofrecerá la posibilidad de canjear las sanciones económicas impuestas por la realización de un trabajo en beneficio de la comunidad de forma voluntaria.